SI QUIERES VIAJAR, LEE. SI QUIERES ESCRIBIR, VIAJA.

Los Apto, CA.
Lake Tahoe, NV.
San Francisco, CA.

Un día en el colegio, mientras leí por primera vez “Los Juegos del Hambre” (En Llamas), una compañera de clase se me acercó y me preguntó:

  • ¿Qué estás leyendo? 
  • Los Juegos del hambre, le respondí. 
  • ¿Vas a hacer alguna dieta?, dijo ella. 

La miré extrañada, sin comprender y luego me reí. Sin embargo, para lo que ella fue un libro para hacer dieta, para mí fue la mejor forma de caer rendida a los pies de la lectura. Antes de leer Los Juegos del Hambre, ya había intentado leer algunos libros, sin terminar ninguno. Me quejaba y me atrevía a morir de aburrimiento porque no tenía nada que hacer, sin darme cuenta que justo a mi lado tenía un mundo lleno de aventuras deseoso para que lo descubriera.

Después de terminar la trilogía de los Juegos del Hambre, comencé a leer todos los libros que tenía a mi alcance. Comencé a recorrer el mundo de la manera más exótica, visité futuros distópicos, viví el amor en los tiempos del cólera; Seguí de cerca una asesina en serie; Sufrí la persecución judía y el holocautro con una familia judía; Morí por orgullosa y prejuiciosa; Le eché porras a un alemán para que luchara por una vallenata; Hice una travesía con una adolescente drogadicta desde California hasta Chile y estuve de duelo cuando Melquiades pasó a mejor vida.

Capitola, CA.
Lassen volcanic park.
LeeVining, CA.

Permanecía con un libro bajo el brazo, llorando, riendo, enojandome, sufriendo de mal de amores, pero sobre todo corriendo hacia el cuarto de mis padres a media noche cuando asesinos nazis muriendo de cólera me perseguían por todo el Valle del Upar en mis sueños. “¿Qué locuras estás leyendo ahora, Margarita?” pregunta siempre mi mamá. Así mis calurosas y antes aburridas tardes de verano pasaron a tener una mejor vida.

Un día, no sé dónde, leí “Si quieres viajar, lee. Si quieres escribir, viaja”. Me sentí muy identificada, con los libros ya había viajado por todos lados. Sin embargo, me sentí identificada a medias, porque por más que inventaba aventuras en mundos distópicos no era capaz de plasmar en el papel todo lo que había en mi mente y siempre me acababa por rendir.

Deje la escritura a un lado, creyendo que no era para mi y seguí viajando con la lectura. Mis ganas de viajar se intensificaban cada vez más, quería ver con mis propios ojos todo sobre lo que leía, pero al mismo tiempo me preguntaba ¿cómo lo haría? ¿cuándo lo haría?, ¿con quién iría?, ¿cómo comenzaría a recorrer el mundo? Pero Dios obra de maneras increíbles y ni en los más salvajes de mis sueños me imaginé viajando SOLA. Me fui de intercambio al extranjero, comencé a viajar y un día como por arte de magia comencé a escribir.

San José, CA.
Los Ángeles, CA.
Sacramento, CA.

Mi vida cambio por completo, me volvi mas valiente y mas independiente. Para mis primeras vacaciones visite Hawaii y para las siguientes tenía pensado volver a Colombia, pero por obra y gracia de una amiga, decidí cambiar mi ticket de vacaciones a Colombia y en lugar de ello viajar al viejo continente.

Al principio, mi plan era demasiado ambicioso, quería visitar siete países en 15 días. ¿acaso estaba loca? Andrea, mi amiga la bumanguesa, ya había viajado durante un mes por el sur de Europa y me había contado que era mucho más fácil de lo que uno imaginaba. Comencé a empaparme más del tema. Me volví a unir a un grupo en Facebook, leí muchas experiencias, muchos comentarios, pregunté mucho, vi un montón de videos. Y después de una ardua investigación, de orar mucho y dejar mi ambición y mi afán a un lado, las cosas comenzaron a fluir.

Obviamente, mis días posteriores al viaje estuvieron llenos de temor, ansiedad e incertidumbre, pero estaba decidida y eso era mucho más fuerte. Hacer un itinerario de viaje, que era lo que todos recomendaban para empezar y tener todo claro y organizado, no fue nada fácil. Puede parecer algo muy exagerado, incluso puede parecer algo tonto pero para mi fue difícil. Por supuesto que tenía que serlo, era la primera vez que me enfrentaba a una situación como esta, de la cual no tenía ni miga de experiencia y tenía que arriesgar para poder ganarla.

Mountain View, CA.
Salt Lake City, UT.
En el baño de la casa.

Hacer el itinerario fue un completo calvario y mi desesperación era tan grande que hasta le escribí a una chica por Facebook (que hace itinerarios y cobraba 30 dólares por hacerlo) para que hiciera el mío. La cual me respondió el mensaje unos días antes de viajar a Europa. “ Gracias pero no gracias” Pasaba todo el día pensando en el itinerario, leyendo, consultando, tratando de armarlo. Tenía que encontrar los vuelos más adecuados, no muy tarde, no muy temprano; encontrar hostales baratos, con buenas calificaciones, con buena ubicación; elegir qué lugares iba a visitar y que quería hacer, y  cómo me iba a mover en cada país: tren, bus, rentar un carro, bicicleta?

De día todo lo veía muy claro y sencillo, pero la noche era oscura y llena de terrores y despertaba en las madrugadas a volver a pensar en mi itinerario, a cambiar cosas, a mejorarlo para hacer el viaje más fácil y sencillo. Un par de noche antes de darle el ultimátum a mi itinerario me levanté a eso de las dos de la mañana y me dije “no puedes moverte de un país a otro de noche”, esto significaba que tenía que extender mi estadía en cada país por una noche más. Tan pronto como amaneció alargué mis estadías, cambié tickets de tren y por fin pude volver a dormir tranquila.

La idea de viajar sola no me quitó el sueño, de hecho, de cierta forma ya había comenzado a viajar sola, y no estaba dispuesta a seguir posponiendo mis sueños y planes porque no tenía un/a compañero/a de viaje. Igual hice el intento por encontrar un acompañante. Elegí tres países con los que había creado un fuerte lazo a través de la lectura y el día de acción de gracia me embarqué desde el aeropuerto internacional de San Jose, California, al viaje de mi vida. Obviamente no sin antes advertirle a mi mamá que no perdiera los estribos si en las siguientes 10 horas no sabía nada de mi.

Jardín de Luxemburgo, Paris, Francia.

El 29 de noviembre del 2019 a eso de las 11:30 de la mañana aterricé con un cielo parcialmente nublado y con pronóstico de lluvia en las horas de la tarde, a la capital francesa, la ciudad del amor…

Publicado por MariaMargaritaAlvaram

Hola, soy Margui. Tengo 22 años y soy de Colombia. Mi vida ha estado llena de aventuras ultimamente y espero que te diviertas leyendolas.

4 comentarios sobre “SI QUIERES VIAJAR, LEE. SI QUIERES ESCRIBIR, VIAJA.

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